El Banco Central redujo la Tasa de Política Monetaria en 0,25 puntos porcentuales y la ubicó en 3%, ante una inflación todavía negativa; la decisión fue adoptada al concluir la cuarta reunión de 2026 y responde a que los indicadores monetarios y financieros mantienen crecimientos compatibles con la estabilidad de precios, lo que abrió espacio para una política monetaria mucho más flexible.