Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA
Las asociaciones solidaristas administran recursos equivalentes al 4% del Producto Interno Bruto (PIB) de Costa Rica, sin estar sometidas a supervisión financiera especializada, informó el Diario Extra en un amplio reportaje sobre ese tema.
Según estimaciones de la Universidad de Costa Rica (UCR), este patrimonio proviene del ahorro de los trabajadores y los aportes patronales destinados al auxilio de cesantía.
Pese al volumen de recursos, estas organizaciones no están sujetas a la fiscalización prudencial de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), que permitiría evaluar su solvencia, liquidez y riesgos.
Un proyecto legislativo para establecer controles sobre las asociaciones que realizan intermediación financiera fue archivado, debido a preocupaciones sobre los costos para las organizaciones pequeñas y su autonomía.
Los riesgos quedaron expuestos con el caso de Asosejud, que destinó $2,32 millones a financiar un concierto de Snoop Dogg sin garantías reales que respaldaran la inversión.
El exgerente de pensiones Javier Cascante advirtió que las juntas directivas deben contar con personas capacitadas y mecanismos de control para proteger los ahorros.
El abogado Santiago Arguedas también señaló los peligros de una gestión financiera sin supervisión especializada; ambos especialistas consideran necesario fortalecer los controles y establecer responsabilidades sobre la administración de estos recursos.
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