Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA
Imagen tomada de internet
La Copa del Mundo explotó en emociones, golazos y sorpresas durante una jornada que dejó estadios rugiendo y favoritos obligados a sufrir, para levantar el máximo trofeo del fútbol, o pasar a las muertes súbitas.
Colombia armó una verdadera fiesta en el Estadio Azteca, donde miles de aficionados transformaron las gradas en una extensión de Barranquilla. Los cafeteros derrotaron 3-1 a Uzbekistán con goles de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jámiton Campaz.
La selección sudamericana encontró resistencia, pero la calidad de Díaz y la energía de Campaz terminaron inclinando una batalla que hizo vibrar a todo el continente.
Mientras tanto, Inglaterra protagonizó uno de los mejores espectáculos del torneo al imponerse 4-2 a Croacia en un duelo cargado de intensidad y talento.
Harry Kane fue el gran comandante de los Tres Leones con un doblete que reafirmó las aspiraciones inglesas de conquistar el título mundial.
La gran sorpresa llegó cuando República Democrática del Congo silenció a Portugal y amargó la noche de Cristiano Ronaldo.
Los lusos parecían encaminados al triunfo, pero un combativo Congo rescató un empate 1-1 que celebró como una victoria histórica.
Panamá, por su parte, sufrió una dolorosa derrota 1-0 ante Ghana con un gol en tiempo de reposición que dejó congeladas las ilusiones canaleras.
La jornada confirmó que en este Mundial no existen rivales pequeños y que cualquier descuido puede cambiar el destino de los gigantes.
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