Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA / Imagen tomada de internet
Una concentración cercana a mil garzas agamí fue localizada en una propiedad privada de Guatuso, cerca de Caño Negro, y motivó acciones de investigación y conservación.
La especie, reconocida por su plumaje intenso y por ser difícil de observar, se encuentra en etapa reproductiva; por ello, especialistas de la UNED realizan conteos de nidos y pichones para medir el éxito de la colonia.
El propietario de la finca solicitó acompañamiento universitario para estudiar la presencia de las aves y fortalecer su protección. También participan trabajadores, vecinos y líderes comunales de Katira.
La UNED capacita a la comunidad sobre comportamiento, amenazas y buenas prácticas para proteger las zonas de descanso, alimentación y reproducción de las garzas.
El hallazgo también despierta interés turístico, pero los expertos advierten que el ruido y la cercanía excesiva pueden provocar abandono de nidos y poner en riesgo a los pichones.
Por esa razón, se propone un modelo de observación responsable, con distancias de seguridad, uso de binoculares y telescopios, además de estructuras camufladas para reducir molestias.
La universidad insiste en que cualquier actividad turística debe partir de la conservación, evitando que la curiosidad por esta rara concentración termine convirtiéndose en una amenaza.
______






