Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA / Imagen tomada de internet
Un exfuncionario municipal de China fue condenado a muerte tras ser declarado culpable de enriquecerse mediante sobornos y tráfico de influencias.
El condenado es Yang Youlin, quien ocupó varios cargos municipales y, según la investigación, acumuló $324 millones mediante una red de corrupción durante más de tres décadas.
Las autoridades concluyeron que favoreció a empresas y particulares en contratos de obras de ingeniería, transferencias de terrenos y acceso a financiamiento, a cambio de sobornos y bienes de valor.
Yang también fue declarado culpable de malversación de fondos públicos, abuso de poder y lavado de dinero, delitos que agravaron su situación ante la justicia china.
El caso vuelve a exponer el alcance de la campaña anticorrupción impulsada por el presidente Xi Jinping desde su llegada al poder en China.
Esa ofensiva ha provocado investigaciones contra miles de funcionarios y ha alcanzado sectores estratégicos, como las Fuerzas Armadas, empresas estatales y la banca.
Para el gobierno chino, la campaña busca castigar el enriquecimiento ilícito y reforzar el control sobre la administración pública.
Organizaciones internacionales sostienen que estas investigaciones también han servido para fortalecer el control político dentro del aparato estatal.
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