Tras la lluvia de éxitos, vino la sequía del fracaso. Nadie le ofrecía empleo; la soledad la empujó a engullir comida a toda hora, y llegó a pesar casi 250 libras.
El mercado laboral costarricense cerró el trimestre noviembre-enero con una tasa de desempleo del seis coma seis por ciento; la cifra representa aproximadamente a 154 mil personas sin empleo dentro de una fuerza laboral nacional estimada en 2,32 millones.