Una tarde decidimos visitar a nuestros vecinos del Instituto Cultural México, para olfatear una charla sobre el origen de mis ancestros, en el continente americano.
¿Usted se imagina tener de 50 mil a 200 mil hijos? Gritando todos a la vez, porque tienen hambre. Bueno, eso le pasa a la mamá pulpo, que pone esa cantidad de huevos, y debe defenderlos de las otras especies marinas porque los devoran.
La última vez que fui al veterinario salí pinchado varias veces, y me dio un revoltijo de panza, que me tuvo tumbado varios días, sin ganas de salir ni de un buen hueso.
Cuando comencé a ver esa marea de sapiens, pasar por la calle a pie, me cansé de ladrarles; iban -según me aullaron- en peregrinación a Cartago, quería ir pero me dijeron que era muy largo, además de prohibido llevar perros, gatos y hasta caballos.
Donde haya un perro, esté donde esté, ahí habrá un humano. Esa frase la relamí, mientras descansaba a pata suelta en mi nueva colchoneta; y masticaba en ladrinet las celebraciones por el Día Mundial del Perro, este viernes 21 de julio.
El mejor médico es el veterinario, porque él no puede preguntarle a sus pacientes qué les pasa; simplemente, lo tiene que saber. La frase, se la atribuyen al actor y comediante gringo, Will Rogers.
Cuando menos lo espera, le doy un buen lengüetazo por la cara. O si está en pose de ejercicios, le chupo la frente o las piernas; si se va, cuando llega le planto las patas en el pecho, y le paso la lengua por las narices.
Una noche de estas me dolía la pancita; llovía, la noche estaba fría. No quería comer, me sentía "malito"; cuando me di cuenta, me alzaron, me colocaron con cuidado en el carro y fuimos al veterinario.
Debido al aumento sostenido del mercado de mascotas, en bienes y servicios, a partir de julio la cadena de veterinarias PETS+ reabrirá en Belén -Heredia- un hospital con todos los servicios para estos animales domésticos
Desde que tengo memoria, nunca he estado enfermo; a veces vomito, pero eso es normal, es un mecanismo digestivo natural de defensa, porque acostumbramos engullir todo lo que nos atrae, y si nos desagrada lo expulsamos.
La cadena de restaurantes japonesa Sukiya anunció el cierre temporal de casi todos sus 1.970 locales, tras incidentes sanitarios graves reportados en sus sucursales.