Emma Bovary no tenía redes sociales, ni era una influencer. Tampoco podía contemplar cada mañana fotografías de viajes perfectos, matrimonios felices, restaurantes elegantes y personas aparentemente satisfechas con sus vidas. No le hacía falta. Ya había descubierto una forma de tortura parecida: comparar la realidad con los sueños.
Suponga que usted tiene una enorme mansión, dinero, automóviles y fiestas llenas de desconocidos, y que todo ese lujo lo posee por una sola razón: conseguir que una mujer vuelva a mirarlo.
Aprendió arte con los mejores. Fue un estudiante precoz. Cuando los demás iniciaban su carrera en la universidad, él ya la había concluido; terminó la primaria y a los 15 años comenzó en Bellas Artes.
La Federación de Fútbol decidió acaba de echar al técnico argentino Fernando “Bocha” Batista, después de seis partidos al frente de la Selección Nacional, de los cuales solo empató uno, el resto fueron derrotas vergonzosas.