Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA
Imagen tomada de internet
Las autoridades chilenas capturaron a cuatro sospechosos por el asesinato de Alejandro, un niño de 12 años, durante un violento robo de vehículo; el crimen ocurrió en San Bernardo, al sur de Santiago, cuando una banda robó el automóvil familiar, sin advertir que el menor permanecía dentro.
Alejandro quedó atrapado con el cinturón de seguridad y fue arrastrado más de tres kilómetros mientras los delincuentes escapaban del lugar.
Dos de los detenidos tienen 17 años y permanecerán en un centro de internamiento para adolescentes, mientras otros dos, de 18 y 20 años, quedaron en prisión preventiva.
La Fiscalía les atribuye los delitos de robo con homicidio, robo con violencia y robo con intimidación, cuyas penas podrían alcanzar prisión perpetua para los adultos.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, pidió que los responsables reciban las máximas condenas previstas por la legislación vigente.
La investigación reveló que la banda había robado otro vehículo y asaltado varias personas antes de atacar a la familia del menor.
Tres sospechosos fueron detenidos pocas horas después del crimen y un cuarto se entregó voluntariamente acompañado por su padrastro.
Las autoridades mantienen la búsqueda de un quinto implicado, ya identificado, mientras continúan las investigaciones sobre la organización delictiva.
El asesinato provocó una profunda conmoción nacional y reavivó el debate sobre la delincuencia juvenil y las sanciones para menores involucrados en crímenes violentos.
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