Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA
Francia quedó fuera de la final del Mundial 2026 y Kylian Mbappé salió a dar la cara tras el golpe español; la Roja le pasó por encima 2-0 en Arlington, Texas, y mandó a los Bleus al partido por el tercer lugar, con el orgullo herido y el sueño de la final hecho cenizas.
Mbappé no buscó excusas. El capitán francés admitió que su equipo no hizo el partido que quería, ni en lo táctico, ni en lo técnico, ni en la intensidad global.
El delantero del Real Madrid reconoció que Francia falló demasiado con la pelota, perdió precisión en los primeros pases y nunca logró clavarle el puñal a España cuando tuvo que hacerlo.
El plan galo era presionar arriba, asfixiar la salida española y evitar ese falso ritmo con el que la Roja duerme, domina y castiga. Pero nada funcionó.
Rodri y Fabián Ruiz jugaron con demasiado aire, manejaron los hilos del duelo y dejaron a Francia persiguiendo sombras en una semifinal que exigía mucho más.
Rayan Cherki fue todavía más brutal: aseguró que España fue mejor en todos los aspectos y que quiso más el boleto a la gran final.
El penal cometido por Lucas Digne sobre Lamine Yamal abrió la herida francesa, pero Cherki evitó señalar culpables. Para él, la caída fue colectiva.
Francia deberá jugar el sábado por el tercer lugar, con el vestuario hundido, la corona lejos y una certeza amarga: España la desnudó en la noche decisiva.
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