Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA
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La incertidumbre persiste en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas armadas estadounidenses, mientras manifestaciones públicas ofrecen pocas certezas sobre el rumbo político inmediato y permanece latente la amenaza de nuevas acciones militares.
La Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional abordó el tema en un conversatorio virtual con los académicos Carlos Cascante y María Fernanda Morales, junto al invitado Alexis Colmenares, de Flacso Ecuador.
El encuentro fue moderado por Marco Vinicio Méndez, director de la Escuela, y tuvo como objetivo analizar posibles escenarios políticos tras la captura de Maduro y la intervención militar estadounidense del pasado fin de semana.
Colmenares expuso cuatro escenarios probables para las próximas semanas, condicionados por el nivel de cohesión del chavismo y el grado de control que decida ejercer Estados Unidos tras su intervención.
El primer escenario plantea una transición gestionada con el régimen chavista bajo control estadounidense, opción presentada inicialmente por Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio tras la captura.
En este contexto, Delcy Rodríguez asumiría el poder, ya ratificada por el Tribunal Supremo, pero bajo lineamientos de Washington, con advertencias explícitas de Trump en caso de desalineamiento político.
El segundo escenario describe una alta cohesión del chavismo bajo control estadounidense, con figuras como Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino reorganizando el poder internamente.
Colmenares advirtió que este panorama podría derivar en una guerra híbrida persistente, con conflictos políticos, económicos y sociales, y la participación indirecta de aliados extraterritoriales como Cuba, Irán, China y Rusia.
El tercer escenario supone una alta intervención estadounidense y baja cohesión chavista, permitiendo mayor protagonismo de la oposición, incluyendo a Edmundo González y María Corina Machado, aunque se considera poco probable.
Según el académico, este proceso implicaría primero estabilizar el país con sectores maduristas y posteriormente convocar elecciones limpias con apoyo internacional y participación opositora organizada y supervisada.
No obstante, Colmenares señaló que Estados Unidos no confía plenamente en Machado ni González, por lo que priorizaría inicialmente un acuerdo transitorio con Delcy Rodríguez.
El cuarto escenario, considerado el más peligroso, implicaría control compartido entre Estados Unidos y el chavismo-madurismo, generando disputas internas por cuotas de poder y conduciendo a un colapso de gobernanza.
Este contexto podría derivar, según el experto, en un Estado fallido, producto de la fragmentación institucional y la incapacidad de sostener acuerdos políticos estables dentro del país.
Carlos Cascante explicó que el nivel de intervención estadounidense dependerá también de las dinámicas internas del gobierno de Trump y de los grupos de poder que influyen en sus decisiones estratégicas.
Identificó tres corrientes influyentes: el movimiento MAGA, los republicanos tradicionales y sectores tecnocráticos alineados a visiones empresariales, cuya interacción condiciona la política exterior estadounidense.
Cascante subrayó además la sobrerrepresentación política de Florida en el gobierno republicano, factor que incrementa la presión por una intervención más activa en Venezuela.
El académico recordó que la Constitución estadounidense otorga al Congreso la autorización para el uso militar, aunque históricamente el Ejecutivo ha ampliado facultades mediante decretos habilitantes.
Acciones policiales con apoyo militar, como en Venezuela, tienen aceptación interna en sectores como MAGA o America First, aunque generan tensiones evidentes con el derecho internacional, explicó Cascante.
María Fernanda Morales añadió que, desde la comunidad internacional, ha predominado un discurso cauteloso frente a la intervención estadounidense y sus implicaciones regionales.
Indicó que en el Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia y China han expresado críticas más explícitas, aunque el presidente Vladimir Putin no se ha pronunciado directamente sobre la intervención.
Morales no descartó pronunciamientos de la OEA en las próximas horas y destacó la falta de consenso en la Celac, reflejo de las profundas asimetrías políticas regionales.
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