Laetitia Ngendakumana tiene 60 años, pero todavía llora como la niña de 10 años que era en 1972 cuando su padre desapareció en medio de una ola de masacres étnicas en Burundi, que ahora han sido clasificadas como genocidio por una comisión gubernamental.
Cuba aceptó una ayuda humanitaria de 100 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos, en medio de una profunda crisis energética nacional; la decisión llegó después de semanas marcadas por apagones, escasez de combustible y crecientes protestas en distintos sectores de La Habana.