No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Los saqueos se multiplicaron en La Guaira, pocas horas después de los terremotos, mientras miles de sobrevivientes buscaban familiares entre los escombros.