No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Bronco, Kojak y Shek dejan atrás sus pecheras policiales después de años detectando drogas y explosivos, protegiendo aeropuertos y acompañando operativos de seguridad.