No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Argentina volvió a caminar por el abismo, pero sobrevivió con el corazón en la garganta y una remontada brutal ante Egipto; la campeona mundial perdía dos por cero al minuto setenta y nueve, sin fútbol, sin calma y con olor a despedida.