Mire sus manos, la derecha y la izquierda se parecen muchísimo, tienen los mismos dedos y cumplen funciones similares, pero no son exactamente iguales; si coloca una frente a un espejo verá la imagen de la otra, aunque nunca podrá superponerlas perfectamente.
No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Mire sus manos, la derecha y la izquierda se parecen muchísimo, tienen los mismos dedos y cumplen funciones similares, pero no son exactamente iguales; si coloca una frente a un espejo verá la imagen de la otra, aunque nunca podrá superponerlas perfectamente.