No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Brasil estuvo al borde del desastre, pero Gabriel Martinelli apareció en el minuto 95 para desatar la locura, y sellar una dramática victoria contra el aguerrido cuadro nipón.