No quiero ser ave de mal agüero pero la muerte podría sorprendernos a la vuelta de la esquina. Desde luego, es mi deseo que su vida se proyecte hasta donde la longevidad le dé respiro.
Los obispos de la Iglesia Católica advirtieron sobre la caída de nacimientos y pidieron a las familias abrirse a la vida; en una carta pastoral señalan que la disminución de la natalidad responde en parte a temores económicos y falta de apoyo institucional.