El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, aseguró que el Gobierno prepara una serie de medidas para aumentar los ingresos del Estado sin crear nuevos impuestos.
La economía costarricense crecería un 3,4% durante 2026, por debajo del 4,5% proyectado anteriormente por los investigadores de la Universidad de Costa Rica; el nuevo cálculo fue presentado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR.
El Ministerio de Hacienda impulsa una reforma fiscal, enfocada en recuperar ₡479.000 millones en deudas tributarias, fortalecer la fiscalización y simplificar el pago de impuestos.
La multinacional sueca IKEA anunció el inicio de la contratación de personal, y el lanzamiento de una plataforma de ventas en línea como parte de su llegada al mercado costarricense.
Estados Unidos propuso elevar del 10% al 12,5% el arancel aplicado a productos costarricenses, una medida que podría afectar exportaciones valoradas en miles de millones de dólares.
El Fondo Monetario Internacional alertó que una fuerte alza del dólar podría disparar la deuda externa de Costa Rica, hasta el 67,6% del Producto Interno Bruto; un aumento del 30% en el tipo de cambio tendría un impacto significativo sobre las obligaciones financieras en moneda extranjera.
Los precios de la gasolina, el diésel y los boletos aéreos registraron aumentos durante mayo, reflejando el impacto del encarecimiento internacional del petróleo: según datos del INEC, el diésel acumuló un incremento interanual de 24,77%, mientras la gasolina aumentó 5,96%.
Costa Rica registró una reducción de 84.000 personas en la fuerza laboral, entre febrero y abril de este año, mientras 132.779 personas adicionales salieron del mercado de trabajo.
El viceministro de Hacienda, Víctor Julio Carvajal, afirmó que el Gobierno no contempla crear nuevos impuestos ni aumentar las cargas tributarias existentes para mejorar la recaudación.
El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, anunció que trabaja en un plan de contingencia para impedir que la deuda pública continúe creciendo, durante la administración de la presidente Laura Fernández.
Zahara, una de las hijas adoptivas de Brad Pitt y Angelina Jolie, inició un proceso legal para retirar el apellido del actor de su nombre oficial; la joven de 21 años presentó una solicitud ante un tribunal de California para llamarse legalmente Zahara Marley Jolie.