Por Redacción. Esta nota fue elaborada con asistencia de IA/ Imagen tomada de internet
A 25 años de los atentados del 11 de setiembre de 2001, sus consecuencias permanecen presentes en la seguridad, política internacional y memoria colectiva.
Aquella mañana, cuatro aviones comerciales fueron secuestrados; dos impactaron las Torres Gemelas en Nueva York, otro golpeó el Pentágono y el cuarto cayó en Shanksville, Pensilvania, después de que pasajeros enfrentaran a los secuestradores.
Los ataques dejaron 2.977 víctimas directas, entre ellas 441 primeros respondedores; además, mostraron al mundo la vulnerabilidad de Estados Unidos y provocaron una profunda transformación de sus sistemas de inteligencia y seguridad.
El costarricense Germán Salas se encontraba cerca de la Casa Blanca cuando ocurrió el ataque al Pentágono; recordó haber recibido la orden de correr mientras Washington entraba en caos y miles de personas buscaban refugio.
En Costa Rica, el entonces presidente Miguel Ángel Rodríguez activó canales diplomáticos y reforzó la vigilancia de infraestructuras estratégicas, mientras enfrentaba también la angustia personal de localizar a un hijo que se encontraba en Nueva York.
Los atentados impulsaron nuevos controles aeroportuarios, vigilancia y reformas de inteligencia; también precedieron las guerras de Afganistán e Irak y profundizaron tensiones geopolíticas, polarización e islamofobia cuyas consecuencias continúan formando parte del panorama internacional.
____
Otras noticias






